Cómo empezó todo
Tres amigos compartiendo café en el Raval. Uno acababa de perder sus ahorros por no entender un producto financiero. Otro pagaba intereses que no sabía calcular. El tercero había abandonado su objetivo de comprar un piso porque los números le parecían imposibles.
Esa conversación cambió algo. Nos dimos cuenta de que la mayoría de gente no necesita productos complejos ni estrategias sofisticadas. Necesitan claridad. Necesitan entender qué está pasando con su dinero y hacia dónde quieren llevarlo.
vislavira nació de esa certeza simple: las finanzas personales no deberían sentirse como un idioma extranjero.

